Esa pulsión que nos atraviesa y desarma
despertar y saberme un ladrillo del muro que debe cumplimentar con anónimas funciones, distribuidas por un anónimo Tepeu o tal vez un Gucumatz desplumado por el smog... despertar y saber que un ladrillo vacío es sólo un hueco, un mirador en el muro, pero saberse un traspaso del muro incapaz de derribarlo...
Despertar y saberme luz, densa vitalidad y unidad en mis secretos caminos...

Despertar y ver que en sus ojos mis fugas retornan en un fugaz encuentro conmigo que ya dejé de ser yo para ser yo...
Despertar y reconocer en la calidez de su abrazo que hay otra calidez y es la mía en la que me redescubro...
Despertar y ver en la multiplicidad de sus silencios un reparo de la palabra, una tregua, porque es la forma derrocada y la continuidad de lo que no peligra en la lid de las estrategias que nos atraviesan... pero no nos desarman

3 comentarios:
Es que creo que lo más lindo que puede tener un muro, son los huequitos que te dejan ver qué hay detrás de ellos. Y tal vez haya allí un espejo que que no te haga ser vos, sino vos.
Ojalá que el silencio sonría y socarronee por lo que calla pícaramente y no desarme.
Besos enormes desde el berenjenal!!
Que pases muy lindo
Hola Geour!! muchísimas gracias por tu visita a nuestro blog simpático :) pasá tranquila que ya sos de la casa!!
Bueno, a uno de los integrantes de este espacio creo que ya lo conocés. Te doy una pistita: violeeeta...vegetal...volador...(jajajaja ;-p)
El otro integrante es Alejandro que también va a darse vueltitas por estos lados para visitar tu blog que es preciosísimo.
Un beso grande y un abrazo
Alejandro y Fabiana
Aaaah! Claro, era una violácea ternura muy similar y simpática la de ambos blogs ;) qué bonito! Bienvenido entonces Alejandro! DE más está decir que ya son ambos de la casa ;) Besoteeeeeeeeess!!!
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