sábado, 24 de mayo de 2008

danza final del guerrero


Cuerpo,
danzás un abrazo a este estremecimiento que te regaló aquellas sagradas dulzuras de numénica calidez;
que te embistió a correr, que te abandonó en la carrera de los signos; que te alabó en la luz de las sensaciones;
que te desdeña aunque sólo en tu iridiscencia se entrega a los vientos del sol.
Cuerpo, hoy soy débil, hoy no puedo ser tu soberana, sólo puedo entregarme a tu palpitar, a tantear la navaja que te atraviesa el pecho. Esta mañana, cuerpo, me han derrotado, y sólo tu aura es el puente
Danzás un abrazo cuerpo,
a este sólo dolor que murió en tu regazo,
y te contempla embelezado, entregado, resucitado...

2 comentarios:

Berenjena Voladora dijo...

Qué hermoso Geour!...la voz es siempre lucha, la lucha más bonita que puede existir. Convertir dolor, guerra, abatimiento en expresión, en tu voz, en arte, en bellísimas palabras que te dan ese toque tan personal y tan hermosamente particular.
Estás creando... y ese verbo es el verbo (y si está gerundiándose, más activo este señor) que lleva hacia adelante.
Veo recién hoy la entrada, pero deseo de corazón que esa danza ayude a quitar poco a poco el puñal.
TE mando un beso muy grande y un muy fuerte abrazo lleno de fuerza y esperanzas ...
Ánimo, mucho ánimo desde el berenjenal

Alumbral dijo...

Berenjena acaramelada!!! Cuán iridiscente puede ser una caricia violácea! Cuán sagrada es la danza en comunidad, en comunicación, en companía! Los cuerpos se ven atravezados por renovados e inesperados colores! Cuán agradecida del cariño de sus violáceas visitas! besos!!!!