miércoles, 11 de junio de 2008

Calorao

La hoja pasó y en su roce el calor dorado la perturbó hasta el enrojecimiento otoñal... Qué calor. El calor como un ardor que despierta mejillas, labios y sienes, calor que encoje hombros y revuelve ombligos, calor de mente exhaustada en la ebriaguez de perderse en sus propios laberintos boscosos. O calor de piel enamorada del aire, que desarmada en el calor de éste lo sufre el desengaño de ser ropa humedecida. Tal vez, O, tal vez calor vibrante en las manos que se saben extensión de un cuerpo que se sabe infinito. O el de la tibieza del ensueño depositado en la piel dormida. O el del amor secreto de mi pecho hacia tus ojos. O el de la iracundia encarnizada. O el del otro volcán, el de estrellas ardientes... Calor cálido de la llamarada inflamada por la chispa crepitante de los cielos enardecidos

5 comentarios:

D'Artagnan dijo...

¡Pero que intensamente acalorada la última frase!
¡Me encantó su escrito dama de los mil y un calores! No se sabe nunca cuando será la siguiente vez que una simpleza genere algo tan profundo y trascendental, pero, como diría la canción, "sólo le pido a Dios" que suceda una vez más.

Cordiales saludos

Alumbral dijo...

Cordiales agradecimientos, si es que algo cordial puede generar este cronopiaje que dibuja calores tecla por tecla, con un dedo índice algo retobado por la inutilidad del resto ;) pero es así, no hay artificio que pueda competir contra la vital experiencia, mezcla de abulia y eclipses en que aveces descubrimos colores bajo el asiento de un ómnibus...
Saludos de los míos, impedidos y liberados de toda cordialidad ;)

Berenjena Voladora dijo...

Hola Geour!!!! volviendo de una congelación momentánea, el calorcito de esta entrada que se impulsa con fuerza artística de un sueño de una noche de primavera, me revivió :)
Tantos calorcitos: dulces, apasionados, movedizos, voladores y soñadores...
Te mando un beso muy cáaaaaaaaaaaaalido desde este lado del monitor aberenjenado :)
Que pases muy lindo!

flakura dijo...

Nada más oportuno para mi calor febril de domingo, que un texto como éste...Y sí, tengo fiebre. Esa fiebre física que hace volar (a)más de un cerebro. Pero, sospecho que el encabalgamiento de las frases de tu producción, me acaloraron aún más...como subir una escalera raudamente sabiendo que al final espera alguien amado. O como perseguir el colectivo (lo sé, poco poético, pero no por eso menos cierto)...O como cuando nos urge en la descripción la palabra "como" como a los niños, a pesar de haber aprendido a prescindir de ella en clases de gramática. Y es que Benjamin tenía/tiene razón: el juego de la infancia en esos "como sí", en realidad operan en el de la reiteración fantabulosa y sórdida de los "una y otra vez", que no deja de ser también calesita acalorada...( que -ja- nos envuelven en recuerdos de domingo/s, como mi hoy). Le mando fueguitos de ariana en llamas (No se confunda ni se asuste, puro fuego artificial...pero no por lo mentiroso ¿eh?... Un poco aparatoso, pero sencillo al fin y al cabo -y otra vez el calor apareciendo escondido en la metonimia que da cabo por vela, je...¡¡dioses, creo que debo medirme otra vez la temperatura, casi casi que deliro!!!!)

Berenjena Voladora dijo...

Se te extraña Geour!!
Esa voz llena de melodía, de ritmo y color.

Besos desde el berenjenal!
Espero que estés bien :)